El que tenía escrito nuestro nombre entre los cojines.
Durmiendo en él como si no tuviéramos otro lugar donde querernos. Ni donde hacer el amor.
Volvamos al anterior fin de semana metidos entre las sábanas. Yo, con mi cabeza en tu pecho y tu, pasando tu mano por mis labios.
Tu que naciste para amar, y yo que lo hice para dejarme querer. Que nunca me he sentido tan querido hasta que te conocí.
Ya no pienso en aquellos días de verano que disfrutar porque ya se acerca mucho del esperado invierno. Encerrados en aquel ático sin vistas a un bonito atardecer. Aunque en el se pueden ver los ojos más bonitos del mundo.
Aún nos quedan muchos días de lluvia para abrazar.
Y muchos en los que amar(nos).
Y es que te veo todos los días pero te echo de menos.
Porque te despido todas las noches en mi cama y ya quiero volver a tenerte en ella.
Porque tu eres la causa y tus besos, el efecto.
Y querer una vida contigo, el resultado.
¡Gracias por estos diecinueve "diecinueves" contigo cariño!
Joooooooooo te quiero muchisimo eres lo mejor cielo :))
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