No se si era por el olor a marihuana de la calle por la que pasábamos o tal vez fuera por la felicidad que en ese momento sentíamos. Quien sabe, en esta vida todo es posible. Todo se basa en la "causa y efecto", aunque algunos quieren llamarlo, mas vulgarmente, "Karma", pero aquel día, en el que celebramos su cumpleaños, todo fueron risas. Y no llantos como estábamos acostumbrados ya desde hace unos años. Dejamos atrás en aquella vía de tren cualquiera de esas mierdas del pasado. Y que ya apenas recordábamos como viejas glorias.
Ni si quiera en un millón de años podría olvidar aquellas carcajadas tan sinceras a las dos de la mañana, sentados en un portal de aquella ciudad que nos había visto crecer. Después de tantos tequilas, la vida se ve mejor, y los dieciocho te saben mejor, aunque seas un año mas vieja. Y a partir de ahora, la vida hay que vivirla como nos guste (vieja) amiga, por que como dicen los adultos una vez que se cumple la mayoría de edad, no dejas de cumplir años cada vez mas rápido. Y no te digo yo, que, a muchos de ellos, les gustaría dejar de ser tan maduros y volver a cumplir los dieciocho y así vivir la vida como nosotros... O de cualquier forma, mientras vuelvan dieciocho. Más locura y menos responsabilidad es lo que la gente necesita. Y menos mal que nosotros, aún conservábamos un poco, y que aparece en los momentos oportunos, porque si no, las sonrisas no serian tan grandes ni los abrazos tan fuertes. Ni los bailes tan atrevidos.
Y no se si tu, pero yo quiero tenerla a mi lado un ratito más, que así la vida se mejor. Y si podemos guardarla un poquito más tal vez nos dure para un par de años, para cuando cumplamos los veinte, y, obviamente juntos.
Así que tu no te preocupes, por que si este cumpleaños ha sido bueno... abróchate el cinturón... ¡Por que empieza lo bueno!
Y... ¡Felicidades Andrea!




No hay comentarios:
Publicar un comentario