domingo, 11 de agosto de 2013

Ella es la única.

No se como explicarlo, pero aún no entiendo como era capaz de hacer que sintieras mariposas en el estómago todos los días a las ocho de la mañana con, o sin ella, metida en tu cama. Ni tampoco se como podía hacer que sintieras vértigo con el roce de sus dedos. Ella era la única chica que besaba con la mirada. Con esos ojos tan grandes que aturdían con un simple pestañeo.
Ella era la única que te agarraba la mano cada noche bajo las sábanas. Y la que te despertaba por la mañana con un pequeño mordisco en la oreja. En la derecha solamente. Para que así, los besos supieran mejor por la mañana.
Ella se comía la vida con su sonrisa. Y lo que quedaba, lo terminaba con una carcajada en cualquier momento.
Y cuando llegó el peor momento de mi vida, nadie supo cambiarme las lágrimas por la sonrisa. Y allí estaba ella, la única persona que lo consiguió. Por eso, era imposible no ser feliz a su lado, como también lo era imaginarse la vida sin ella. Por que sin ella, la vida no era vida.
Y con esto digo, que ella no era como cualquier otra chica que hubiera conocido. Ella era, es, y será, (la única que consiguió cambiar mi forma de vida) de la que me enamorarme desde el primer día.

Por que lo que tienes que hacer en esta vida es "quedarte con quien conozca la peor versión de ti, y en vez de irse, se quede y te ayude a ser mejor."

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